Música de Disney
12 de Agosto del 2007
Dejando un poco de lado el pensamiento que nos asaltó a todos en juventud de “Ya empieza otra canción” o “¿Por qué cantarán tanto en las películas de Disney?” el caso es que la empresa de animación contó siempre con la ayuda de grandes artistas para la creación de sus piezas musicales.
Desde sus comienzos, con músicos extraordinarios como el cantante y trompetista Louis Armstrong, hasta su renacer en los años 90, con compositores como Alan Menken para las películas de “La Bella y la Bestia” o “Aladdin”, James Newton Howard en “Atlantis”
y Phil Collins con su genial aportación a los filmes de “Tarzán” y “Hermano Oso”.
Pero la que sin duda podemos considerar obra maestra dentro de las bandas sonoras de Disney es la que compuso Elton John para “El Rey León”, síntesis perfecta de la melodía europea y el ritmo africano, que logró hacer de la película uno de los mayores éxitos de la compañía.
Todavía no se ha publicado ningún comentarioNueva gira de Eminem
11 de Agosto del 2007
He aquí una de las estrategias comerciales más evidentes y patéticas de todos los tiempos, continuando la veda del gancho comercial y la economía, base de la creación de este tipo de artistas.
Como comentamos en un artículo hace un par de días, el impulso por parte de las cadenas comerciales al movimiento Hip Hop y el filón que vieron en él tanto las marcas textiles como la industria discográfica lograron captar a un altísimo porcentaje de la comunidad negra, ahora sólo faltaba reunir a los blanquitos, más identificados con la cultura pop, rock y punk.
Y entonces a algún genio del márketing se le ocurrió la excelente idea (económicamente hablando) de coger a un pobre rapero blanquito llamado Marshall Bruce Mathers, buscarle un pseudónimo presuntuoso, atribuído a sus iniciales (M&M) nombre más propio de los lacasitos que de un cantante.
El caso es que seleccionaron a este chavalito, un poco paleto, bastante pijo y guapito de cara, prepararon su lanzamiento a nivel internacional tapando su escaso talento con las melodías de artistas como Dido y creándole una artificial fama de tío duro, polémico, misógino y muy malvado, tan malvado que en sus letras se mete con los homosexuales y luego canta con Elton John, un homosexual reconocido.
Y qué ocurrió? Éxito rotundo, cómo no. Miles de adolescentes femeninas suspirando por el chico rubito que tan rompedor parece y comprando sus discos donde dice esas cosas tan blasfemas, miles de adolescentes masculinos queriendo ser fascistas, misóginos, abusando de las minorías y escupiendo sobre valores tan justos como el respeto o la amistad. Preparémonos los que aún conservemos un vestigio de cordura, pues tras 3 años aguardando en la sombra, vuelve el márketing disfrazado de Eminem y esta vez, queridos amigos, quizá no se salve nadie…
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